El Banco Nacional de Kazajistán redujo su tasa base del 16,25% al 15,75% anual el 23 de octubre de 2026. La baja de medio punto porcentual se apoyó en la desaceleración de la inflación y de sus expectativas, según la autoridad monetaria. Sin embargo, el organismo advirtió que considera baja la probabilidad de modificar nuevamente la referencia antes de fin de año.
La inflación anual llegó a 9,3% en septiembre y, de acuerdo con el banco, completó doce meses consecutivos de desaceleración. La mejora no significa que los precios estén bajando: indica que aumentan a un ritmo interanual menor. En la comparación mensual, la inflación de septiembre fue de 0,6%, igual que en agosto. El comunicado sostuvo que las presiones subyacentes todavía justifican mantener condiciones monetarias moderadamente restrictivas.
El gobernador Timur Suleimenov explicó que el recorte busca acompañar la desinflación sin abandonar la cautela. La meta del organismo es estabilizar la inflación cerca del 5% durante 2028. Esa referencia es un objetivo de política y no una garantía de que la trayectoria se cumplirá. Las decisiones posteriores dependerán de los datos de precios, las expectativas y el balance de riesgos.
Entre los factores internos que el banco vigila figuran el estímulo fiscal y cuasifiscal, los precios de los combustibles y las tarifas reguladas. En el frente externo mencionó los costos elevados de energía y alimentos y condiciones financieras internacionales más exigentes. También señaló que la inflación anual podría repuntar hacia fin de año por la baja base de comparación de las tarifas de servicios públicos de 2025.
Con corte informativo al 28 de octubre, la decisión confirmada es la reducción anunciada el día 23. El próximo pronunciamiento programado sobre la tasa será el 4 de diciembre a las 12, hora de Astana. La advertencia de escaso margen para otra modificación es una evaluación del banco central, no un compromiso irrevocable sobre ese encuentro.

