Las ventas de los supermercados argentinos a precios constantes fueron 3,7% menores en agosto de 2026 que en el mismo mes de 2025, según la encuesta publicada por el INDEC el 22 de octubre. El resultado extendió a ocho meses consecutivos la secuencia de caídas interanuales registrada desde enero. En el acumulado de enero a agosto, la disminución fue de 2,8% frente a igual período del año anterior.
La comparación de corto plazo también mostró un retroceso. La serie desestacionalizada bajó 0,8% respecto de julio, mientras que el indicador de tendencia-ciclo descendió 0,3%. Son medidas diferentes: el dato interanual compara con agosto de 2025, y el mensual ajustado busca reducir la influencia de patrones estacionales para comparar meses consecutivos. No deben sumarse ni interpretarse como si describieran el mismo cambio.
La facturación nominal, en cambio, alcanzó 2.616.930,1 millones de pesos argentinos durante agosto y aumentó 24,2% interanual. Esa suba a precios corrientes incluye el efecto de los precios y convive con una caída del indicador a precios constantes. Por eso, el mayor ingreso de pesos por ventas no demuestra por sí solo una recuperación real de la actividad del canal.
El relevamiento informó además 95.355 personas ocupadas en los supermercados encuestados, 4,5% menos que un año antes. La tarjeta de crédito concentró 43% de las ventas nominales, seguida por el débito, con 23,9%. Estas participaciones describen medios de pago; no permiten determinar, por sí solas, el endeudamiento de quienes compraron.
Los resultados son provisorios y corresponden a agosto, no a la actividad de octubre. Con corte informativo al 28 de octubre, el alcance de esta nota se limita a esa encuesta. El INDEC advierte que sus ventas no deben utilizarse aisladamente como indicador del consumo total de los hogares, un agregado más amplio que se mide en las cuentas nacionales.

