Tanzania anunció un nuevo hallazgo de gas natural en el área de Mnazi Bay, en la región sureña de Mtwara. El ministro de Energía, Juma Homera, informó el 27 de octubre una estimación de 223.000 millones de pies cúbicos para el pozo exploratorio Kasa-1X ST2. El anuncio abre una perspectiva de mayor abastecimiento interno, pero no equivale a confirmar que todo ese volumen pueda recuperarse comercialmente.
El operador francés Maurel & Prom había comunicado el descubrimiento el 22 de octubre en su informe de actividad. Allí estimó aproximadamente 200.000 millones de pies cúbicos brutos, de los cuales 120.000 millones corresponden a su participación de 60% en la licencia. El documento confirmó un reservorio con características alentadoras, pero no clasificó ese volumen como una reserva probada. Las cifras del Gobierno y de la empresa se mantienen atribuidas por separado: las fuentes revisadas no explican públicamente su diferencia.
La perforación comenzó en junio y se realizó desde tierra hacia un objetivo ubicado a 4,5 kilómetros de la costa, bajo 400 metros de agua, según el operador. La empresa prevé que la primera producción pueda comenzar desde noviembre de 2026 y calcula un potencial bruto de 50 millones de pies cúbicos diarios. Esas referencias son estimaciones y planes, no evidencia de suministro efectivo del nuevo pozo.
El desarrollo forma parte de una campaña que también incluyó los pozos MB-5 y MS-2. Estos dos ya entraron en operación y elevaron la producción actual del campo a unos 130 millones de pies cúbicos diarios, de acuerdo con Maurel & Prom. Ese caudal corresponde al conjunto del campo y debe distinguirse del potencial atribuido a Kasa.
Con corte al 28 de octubre, el dato confirmado es la presencia de gas comunicada por el operador y el anuncio posterior del Gobierno. La magnitud recuperable, el ritmo sostenido de extracción y los efectos sobre el abastecimiento dependerán de la evaluación y el desarrollo del descubrimiento.

